Dado que existen importantes disparidades socioeconómicas entre las regiones de la Unión Europea, como que por ejemplo, el producto interior bruto (PIB) per cápita de Luxemburgo es el doble que el de Grecia, se hace necesario para la cohesión de la Unión Europea solucionar estas disparidades. Por tanto, los fondos estructurales con unos instrumentos financieros que junto los fondos de cohesión, están destinados a a cofinanciar en los Estados miembros determinadas intervenciones para el fomenten la cohesión de la UE y la eliminación de desigualdades entre las distintas regiones de la unión. De esta forma, se favorece igualmente un desarrollo armonioso, equilibrado y perdurable de las actividades económicas, se crea empleo y se contribuye a la protección del medio ambiente así como a la eliminación de las desigualdades y la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres. Con el fin de contribuir al esfuerzo de cohesión económica y social, la Comisión ha creado una serie de instrumentos financieros: los Fondos Estructurales y el Fondo de cohesión, destinados u horizontales. Los fondos estructurales se regulan en el Reglamento del consejo de la Unión Europea n° 1260/1999, de 21 de junio de 1999, por el que se establecen disposiciones generales sobre los Fondos Estructurales.Para hacer más eficaces las intervenciones estructurales, el Reglamento del Consejo de Europa establece tres objetivos prioritarios:
1) Promover el desarrollo y el ajuste estructural de las regiones menos desarrolladas cuyo PIB medio per cápita es inferior al 75 % de la media de la Unión Europea.
2) Apoyar la reconversión económica y social de las zonas que se hallan en dificultades estructurales y no están incluidas en el objetivo nº 1.
3) Medidas de desarrollo de los recursos humanos en zonas no incluidas en el objetivo nº 1.
Existen cuatro clases de fondos estructurales
El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER ) que contribuye fundamentalmente a ayudar a las regiones menos desarrolladas y a las que se hallan en fase de reconversión económica o sufren dificultades estructurales;
El Fondo Social Europeo (FSE), que interviene esencialmente en el contexto de la estrategia europea de empleo
El Fondo Europeo de Orientación y de Garantía Agrícola ( FEOGA ), que contribuye al desarrollo y al ajuste estructural de las zonas rurales menos desarrolladas aumentando la eficacia de las estructuras de producción, transformación y comercialización de los productos agrícolas y silvícolas;
El Instrumento Financiero de Orientación Pesquera (IFOP ), que presta apoyo a la evolución estructural del sector de la pesca.
En el período 2000-2006, las iniciativas son las siguientes:
INTERREG III , cuyo objetivo es estimular la cooperación transfronteriza, transnacional e interregional;
LEADER+ , que se propone fomentar el desarrollo rural;
EQUAL , que prevé el desarrollo de nuevos métodos de lucha contra las discriminaciones y desigualdades de todo tipo para acceder al mercado laboral;
URBAN II , que fomenta la revitalización económica y social de las ciudades y de las zonas suburbanas en crisis.
La programación es uno de los elementos fundamentales de las reformas de los Fondos Estructurales de 1988 y 1993 y sigue siendo un punto central de la de 1999. Consiste en la elaboración de programas plurianuales de desarrollo y se efectúa mediante un proceso de decisión en cooperación que se desarrolla en varias etapas y finaliza con la asunción de las intervenciones por los promotores públicos o privados de proyectos.
Según el nuevo Reglamento sobre los Fondos Estructurales, los Estados miembros nombran para cada programa una autoridad de gestión encargada de la ejecución del programa y de garantizar la eficacia del programa y la regularidad de la gestión (recopilación de datos estadísticos y financieros, elaboración y envío a la Comisión de informes anuales de ejecución, organización de la evaluación intermedia, etc.).
Además, se crean comités de seguimiento, competencia de los Estados miembros que, bajo la presidencia de un representante de la autoridad de gestión, garantizan la eficacia y la calidad de la ejecución de las intervenciones estructurales.
La ampliación a 25 Estados miembros ha trastocado los equilibrios socioeonómicos. La superficie de la Unión ha experimentado un aumento del 23% y su población, un 20%, mientras que su riqueza sólo se ha incrementado un 5%. El PIB medio per capita de la Unión Europea ha disminuido un 13% y las disparidades regionales se han duplicado. En julio de 2004, la Comisión Europea adoptó siete propuestas legislativas para el futuro de la política regional. Con una dotación de 336,1 millones de euros, esta política se convierte en la partida más importante del presupuesto comunitario (una tercera parte del presupuesto). La intervención de la Unión Europea deberá concentrarse en los problemas fundamentales de desarrollo; se ajustará en mayor medida a las orientaciones estratégicas de Lisboa y de Gotemburgo y participará en la aplicación de la estrategia europea para el empleo.
1) Promover el desarrollo y el ajuste estructural de las regiones menos desarrolladas cuyo PIB medio per cápita es inferior al 75 % de la media de la Unión Europea.
2) Apoyar la reconversión económica y social de las zonas que se hallan en dificultades estructurales y no están incluidas en el objetivo nº 1.
3) Medidas de desarrollo de los recursos humanos en zonas no incluidas en el objetivo nº 1.
Existen cuatro clases de fondos estructurales
El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER ) que contribuye fundamentalmente a ayudar a las regiones menos desarrolladas y a las que se hallan en fase de reconversión económica o sufren dificultades estructurales;
El Fondo Social Europeo (FSE), que interviene esencialmente en el contexto de la estrategia europea de empleo
El Fondo Europeo de Orientación y de Garantía Agrícola ( FEOGA ), que contribuye al desarrollo y al ajuste estructural de las zonas rurales menos desarrolladas aumentando la eficacia de las estructuras de producción, transformación y comercialización de los productos agrícolas y silvícolas;
El Instrumento Financiero de Orientación Pesquera (IFOP ), que presta apoyo a la evolución estructural del sector de la pesca.
En el período 2000-2006, las iniciativas son las siguientes:
INTERREG III , cuyo objetivo es estimular la cooperación transfronteriza, transnacional e interregional;
LEADER+ , que se propone fomentar el desarrollo rural;
EQUAL , que prevé el desarrollo de nuevos métodos de lucha contra las discriminaciones y desigualdades de todo tipo para acceder al mercado laboral;
URBAN II , que fomenta la revitalización económica y social de las ciudades y de las zonas suburbanas en crisis.
La programación es uno de los elementos fundamentales de las reformas de los Fondos Estructurales de 1988 y 1993 y sigue siendo un punto central de la de 1999. Consiste en la elaboración de programas plurianuales de desarrollo y se efectúa mediante un proceso de decisión en cooperación que se desarrolla en varias etapas y finaliza con la asunción de las intervenciones por los promotores públicos o privados de proyectos.
Según el nuevo Reglamento sobre los Fondos Estructurales, los Estados miembros nombran para cada programa una autoridad de gestión encargada de la ejecución del programa y de garantizar la eficacia del programa y la regularidad de la gestión (recopilación de datos estadísticos y financieros, elaboración y envío a la Comisión de informes anuales de ejecución, organización de la evaluación intermedia, etc.).
Además, se crean comités de seguimiento, competencia de los Estados miembros que, bajo la presidencia de un representante de la autoridad de gestión, garantizan la eficacia y la calidad de la ejecución de las intervenciones estructurales.
La ampliación a 25 Estados miembros ha trastocado los equilibrios socioeonómicos. La superficie de la Unión ha experimentado un aumento del 23% y su población, un 20%, mientras que su riqueza sólo se ha incrementado un 5%. El PIB medio per capita de la Unión Europea ha disminuido un 13% y las disparidades regionales se han duplicado. En julio de 2004, la Comisión Europea adoptó siete propuestas legislativas para el futuro de la política regional. Con una dotación de 336,1 millones de euros, esta política se convierte en la partida más importante del presupuesto comunitario (una tercera parte del presupuesto). La intervención de la Unión Europea deberá concentrarse en los problemas fundamentales de desarrollo; se ajustará en mayor medida a las orientaciones estratégicas de Lisboa y de Gotemburgo y participará en la aplicación de la estrategia europea para el empleo.
